EL INTENDENTE MIGUEL ISA HABLA DEL GOBERNADOR BERNARDINO BIELLA A LOS 50 AÑOS DE SU MANDATO

Compañeras, compañeros:

“El desarrollo y la justicia social son las principales banderas. Tal como, en su momento histórico, lo plantearan tanto Perón como Frondizi”

                 Bernardino Biella, gobernador de Salta, periodo 58-63

Intendente Issa

Creo no equivocarme si nos llamamos mutuamente así, porque si bien militamos en formaciones políticas distintas, tenemos una afinidad fundamental, dada por una común pertenencia al vasto campo de lo nacional y popular, en el que el desarrollo y la justicia social son las principales banderas. Tal como, en su momento histórico, lo plantearan tanto Perón como Frondizi.

Estamos aquí reunidos para recordar el centenario del nacimiento de esa recia personalidad de estadista que fue Arturo Frondizi y los cincuenta años de aquel 1º de mayo de 1958 en el que asumiera la Presidencia de la República.

Mandato popular y esperanza que resultaron frustrados por las mismas torpes, ciegas y retardatarias fuerzas que ya habían derrocado a Yrigoyen en 1930 y a Perón en 1955. Historias de desencuentros, proscripciones y quiebres constitucionales, que no permitiremos que se repitan nunca más.

Bernardino Biella. Fue, sin duda alguna, un gobernador progresista”

Esa esperanzada irrupción de aire nuevo en la política argentina que significó la Presidencia de Frondizi, en la Provincia de Salta se materializó con la gobernación de Bernardino Biella. Fue, sin duda alguna, un gobernador progresista.

A pesar de las convulsiones políticas de la época, lo cual confiere doble mérito, llevó a cabo una enorme obra pública, plasmada en hospitales, pavimento urbano, electrificación, gas domiciliario.

En lo institucional, estableció el juicio oral en el procedimiento penal, siendo Salta una de las primeras provincias en contar con estas garantías del debido proceso. Creó la Lotería de Salta y con el Estatuto Docente nuestros maestros fueron dignamente remunerados. Una Provincia no sólo bien administrada, sino que gestionada con una honradez a toda prueba, tanto del primer magistrado como hasta del último de los funcionarios.

la gobernación de Bernardino Biella significó para Salta una revolución. Revolución en paz”

Pero más allá de las iniciativas para el desarrollo de las potencialidades de la región, hay que destacar y rescatar del recuerdo, que la gobernación de Bernardino Biella significó para Salta una revolución. Revolución en paz, pero no por eso menos profunda. Y esa revolución consistió en que, por primera vez, el elenco gubernamental de la Provincia en sus tres Poderes –Ejecutivo, Legislativo y Judicial- se nutrió de hombres de apellidos que no provenían de la tradicional clase alta. Biella, Decavi, Peretti, Esteban, Romero, Bonari, Lafuente, Aicsizon, Salim, Martorell, Ferraris, hombres todos de trabajo; muchos, hijos de la inmigración.

El gobierno de Biella, independientemente del signo político del momento, fue de una gran apertura en lo social. El acceso a la función pública de la clase media, por la idoneidad y los méritos, antepuestos a la prosapia de los apellidos.

personas como quien ahora les habla como Intendente no hubierantenidollegada a las posiciones públicas”

En ese sentido, abrió un camino y es muy posible que, sin ese válido antecedente, personas como quien ahora les habla como Intendente no hubieran tenido llegada a las posiciones públicas.

Fueron solamente tres años de gobierno, que bastaron para que haya quedado como un hito importante en nuestra historia local.

Hombres como Bernardino Biella son los ejemplos que deben guiar la labor de quienes en el tiempo lo sucedemos en la función pública”

Uno de los tantos de la treintena de planteos militares, exigió su cese mediante la Intervención Federal. Y ahí empezó otra historia: de persecuciones y proscripciones políticas, de intolerancia e incomprensión, felizmente hoy superada, aunque al costo del retraso en nuestro desarrollo económico e institucional.

. Héroes del trabajo cotidiano por el bien común, que gobernaron con visión y honradez. Hombres como Bernardino Biella son los ejemplos que deben guiar la labor de quienes en el tiempo lo sucedemos en la función pública.

El Municipio de la ciudad, a través de su Concejo Deliberante, en el año 2003 le rindió un modesto homenaje, designando con su nombre una calle del barrio Tres Cerritos. Tributo merecido, pero insuficiente. Su verdadera honra estará en que gobernantes y gobernados, los ciudadanos que fuimos sus vecinos, nos esforcemos por tener una conducta de vida similar. Para que el desarrollo, material y espiritual, que él soñó, sean una realidad vivible para todos los salteños.

Muchas gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*