NUESTRA LUNA ¿ERAN DOS?

En un artícule publicado en esta página en Diciembre del 2008, titulado “Choque Planetario” decíamos que … “se cree que nuestra Luna, se formó debido a una colisión rasante entre dos planetas, entonces en formación, la Tierra y un cuerpo , posiblemente del tamaño de Marte, y que como fruto de este choque se generaron incontables residuos, algunos de los cuales se condensaron, para formar la Luna y otros se fueron a orbitar alrededor del Sol.-”

Pues bien, recientemente, dos investigadores, Martín Jutzi y Erik Asphaug , sostienen en un artículo publicado por la revista “Nature”, que cuando sucedió el cataclismo planetario que involucró a la Tierra hacen unos 4.000 millones de años, se formaron dos lunas en lugar de una.-

Jutzi y Asphaug, los cuales son catedráticos de la Universidad de California en Santa Cruz, afirman, que , efectivamente, gran parte de los escombros de la colisión planetaria, formaron una primera luna, pero que los restantes escombros, o una parte importante de ellos , en lugar de pasar a orbitar alrededor del sol, como se creía, permanecieron orbitando a la tierra y finalmente formaron una segunda luna. Esta segunda luna, según esta teoría, “terminó en uno de los puntos de Lagrange del sistema Tierra-1ª Luna” , donde fue sujetada gravitacionalmente por algún tiempo, escapando finalmente de dicho punto lagrangiano , para terminar colisionando con la primera luna, que era bastante más grande.-

Como ya comentamos en alguna oportunidad, los puntos de Lagrange, son lugares donde se equilibran la atracción gravitacional que ejercen dos objetos espaciales, por ejemplo en este caso, la Tierra y la primera luna, por lo que un tercero puede quedar atrapado en cualquiera de esos puntos; una ligera oscilación , provocada por un pequeño evento astronómico, hace que el tercer objeto, sujeto en la trampa lagrangiana (en este caso la luna 2 ), se escape.-

La teoría de las dos lunas terráqueas, sugiere también, que el choque entre sendas lunas sucedió a muy baja velocidad, motivo por el cual, no se formó un cráter en la luna mayor , sino que la luna más pequeña , se hundió a medias en la grande, constituyendo así, las Tierras Altas que las sondas espaciales captaron en el lado oscuro de la Luna.-

Figura 1 : La “Gran Hendidura”. Cuatro fotografías de una colisión entre la Luna y una compañera más pequeña, creadas mediante una simulación hecha en computadora, muestran cómo la luna compañera hendida forma una región montañosa en un lado de la Luna. M. Jutzi y E. Asphaug.-

 

La audaz idea de M. Jutzi y E Asphaug, no cuenta hasta ahora, con ningún elemento de prueba contundente. Un indicio podría ser el hecho comprobado, de que la naturaleza de la Luna no es uniforme , ya que difiere entre el lado visible y el oscuro: en el lado visible de la Luna se puede observar quietas vastedades chatas de antiguos derrames de lava, hoy totalmente endurecidos, en cambio, en contraste, en el lado oscuro (u oculto) , se determinó que el mismo contiene altas estructuras montañosas , diferencia esta entre ambas caras, que hasta la fecha no tiene explicación alguna.-

LA MISIÓN GRAIL DE LA NASA BUSCA REVELAR LOS MISTERIOS DE LA LUNA

Posiblemente la teoría de las dos lunas pueda ser confirmada o desechada por la misión GRAIL (Gravity Recovery and Interior Laboratory) que lanzó la NASA en setiembre pasado, con el objeto de explorar la Luna, buscando resolver los muchos misterios que guarda el subsuelo de la misma. También, puede que GRAIL confirme la teoría de que el origen de la Luna proviene de un choque entre la Tierra con otro planeta y, que además, ayude a confirmar, o no, que la que fue una segunda pequeña luna de la Tierra, como supone la novedosa teoría expuesta más arriba, ahora está semi enterrada en el lado oscuro de nuestro satélite natural y que las montañas son ni más ni menos que la parte sobresaliente de aquella .-

“Es una idea intrigante”, dice David Smith, investigador principal adjunto de la misión GRAIL, en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). “Y sería una forma de explicar una de las grandes perplejidades del sistema Tierra-Luna; la extraña naturaleza asimétrica de la Luna. Sus lados (visible y oculto) son sustancialmente diferentes”.

Figura 2: Volando en formación alrededor de la Luna, las naves gemelas de la NASA que transportan al GRAIL realizarán mediciones precisas del campo gravitacional de la Luna

La misión GRAIL, consta de dos naves espaciales gemelas, las que van a volar alrededor de la Luna durante varios meses. Al mismo tiempo, un sistema muy preciso de microondas estará midiendo permanentemente la distancia entre dichas naves gemelas. Al observar la distancia de este par de naves mientras se expanden y contraen, al orbitar sobre la superficie de la Luna, los investigadores podrán confeccionar un mapa del campo de gravedad subyacente de nuestro satélite natural.-

“Estas mediciones”-dice David- “nos dirán mucho acerca de la distribución del material dentro de la Luna y nos darán información muy concluyente sobre las diferencias entre la corteza y el manto en los dos lados de la Luna. Si la densidad del material de la corteza en el lado oculto de la Luna difiere de la que se encuentra en el lado visible en alguna forma particular, el hallazgo respaldará la teoría de las dos lunas”.

Pero estas mediciones solo serán un parámetro a tener en cuenta a favor de la Teoría de las dos lunas. Otros indicios que son clave al respecto, ya los ha provisto, el LRO (Orbitador de reconocimiento Lunar, en español) de la NASA, con la información que brindara sobre la topografía lunar. Otros datos, como ser la química de la superficie, e información sísmica, por ejemplo, pueden obtenerse, revisando la información recolectada oportunamente por las misiones Apollo.-

“Ademas”, afirma Smith, urge enviar una misión, tripulada o no (podrían ser naves robóticas) con el fin de que recojan muestras del lado oscuro y luego las envíen o traigan a la Tierra , para analizarlas y determinar entre otras cosas, la edad de las mismas.-

“La luna más pequeña, si es que existió, tendría aproximadamente 1/3 del tamaño de nuestra Luna actual. De modo que, tras la colisión, debió de enfriarse más rápido y las rocas en el lado oculto, donde se cree que los restos se esparcieron, deberían de ser más viejas que las del lado visible”, concluyó Smith.-

A partir de lo que resulte de todas estas investigaciones, los poetas, de ahora en más ¿deberán cantarle a dos Lunas?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*